miércoles, 5 de agosto de 2015

En cuenta regresiva N° 13

Seis anotaciones salvajes para seis relatos salvajes
Carlos Márquez

1. El Ideal del Yo - la clave de interpretación, el significante amo - de los realizadores de la película hay que encontrarlo en el ingeniero Bombita. La solución de este personaje es casi la misma de Pasternak. Éste último calculó darle su merecido a los que le hicieron daño desde su nacimiento hasta su último trabajo, incluido él mismo. El ingeniero Bombita, sin embargo, ha calculado todo para no producir un solo muerto. Es un moralizador limpio, como lo puede ser un escritor de sátiras.

2. La enunciación - la verdad, la doctrina - de los realizadores de la película hay que encontrarla en la cocinera más gorda y vieja: “el mundo está gobernado por hijos de putas”, “La cárcel solo tiene mala prensa”. Lo cual explica que la solución de su Ideal del Yo sea la cárcel, dónde por fin encuentra un lugar “donde se siente más libre” con relación a la vida salvaje de la ciudad que “es una mierda”.


3. Si la cárcel se erige así como solución, se entiende el malestar que produce que la familia acomodada no le permita al muchacho cumplir su destino. Se capta la negociación como un acto de crueldad, más inclusive con el muchacho que con el jardinero pobre que se acomoda muy bien en el círculo de los extorsionadores. Si bien la cárcel es una solución para unos, para otros sería imposible de soportar. Frente a nuestra culpa, como el muchacho, estamos solos, pues la ley se presume corrompida y sirviendo a los poderosos, o a cualquiera que pueda aprovecharse de las circunstancias.

4. En los cinco primeros cortos, el acto de manejar tiene una posición preponderante. Pasternak, pilotea el avión contra la casa de sus padres; el usurero llega en su carro al cuchitril “lleno de bichos”; los dos hombres que mueren abrazados y abrasados en lo que, como lo denomina alguien al final, es un crimen pasional; el carro bomba del ingeniero Bombita; y el muchacho que sin darse cuenta atropella a la mujer embarazada. Drive. Lacan decía que esa era la traducción correcta para el Trieb de Freud. La pulsión tiene que ver con una deriva que se controla a veces, pero que no tiene nada en su esencia que pueda considerarse manejable. El protagonista de la película es lo que no se puede maniobrar, o manejar. La pulsión derivando en acto, pasaje al acto o acting out.

5. ¿Qué es lo imposible de soportar? La clave nos la da el último corto. La novia desilusionada el día de su boda, la ruptura de la pantalla de lo imaginario. La película nos muestra las ruinas de lo simbólico, sea bajo la forma de su debilidad, o bajo la forma de su corrupción. “Todo esto es mentira”, dice la novia. Muestra los estragos que esto va dejando en la vida de las personas empujando a algunos a convertirse en asesinos en masa, otros en suicidas, otros en homicidas. Somos los desventurados de lo real, dice Miller.

6. Afortunadamente no todos tienen la misma salida. No hay guerra social para todos, o venganza para todos, ni cárcel para todos. La debilidad de lo simbólico se ve redoblada por la ineficacia de lo imaginario para la resolución de las aporías de los seres hablantes. Lo que puede hacer lo imaginario es reproducir esquemas polarizantes no dialectizables. Esa ineficacia nos deja en una absoluta soledad con nuestra deriva pulsional. Pero también nos ponen en la posición de tener que inventar, cada corto lleva una invención. Esto explica el parte la satisfacción que produce el dispositivo que es la película, que es la misma satisfacción del Witz. Inventar por ejemplo, como en el relato de Ariel y Romina un nuevo amor, que parta de que a cada uno se le ven las costuras detrás de los trajes perfectamente diseñados por lo imaginario. Un nuevo amor - contingente - donde por fin pueda captarse que el Otro no sólo está corrompido o es débil por estructura, sino que puede ser amable porque, como yo, tampoco sabe arreglárselas con lo que no hay.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario